Cleopatra, el Ultimo Faraón de Egipto. 2º parte

event   2016 - 08 - 01

person  

local_offer   Cleopatra


El segundo amor de Cleopatra, Marco Antonio...
La historia de amor que pudo haber servido de inspiración a Shakespeare para su gran obra, Romeo y Julieta. 

Estando Marco Antonio en Tarso, en Asia Menor, llamó a Cleopatra para un encuentro personal. Cleopatra volvió a dar un golpe de escena y se presentó en un majestuoso barco escoltado por una solemne flota.

El amor de Marco Antonio por Cleopatra se impuso, tanto a las súplicas de su primera mujer, Fluvia, que intentó separarle de la reina egipcia hasta su muerte, como al posterior matrimonio con Octavia, hermana de Octavio.

Marco Antonio no estaba en posesión de sus facultades, parecía estar bajo los efectos de una droga o brujería. Estaba siempre pensando en ella, en vez de pensar en vencer a sus enemigos.

Marco Antonio convivió con Cleopatra y tuvieron dos gemelos, a los que llamaron Alejandro Helios y Cleopatra Celene (Alejandro “el sol” y Cleopatra “la luna”).

Los dos amantes se separaron durante un periodo, pero finalmente Marco Antonio se volvió a reunir con Cleopatra e incluso se casaron a pesar de que Marco Antonio estaba ya casado con la hermana de Octavio, a la que envió una carta de notificación del divorcio.

Octavio, indignado por su comportamiento hacia su hermana Octavia, consiguió poner al Senado en contra de Marco Antonio. Así comenzó la guerra. Octavio ganó, en parte gracias a la retirada de los barcos de Cleopatra, seguidos por los de Antonio, que lo abandonó todo para seguirla.

El ejército de Marco Antonio era mucho más numeroso al de Octavio pero Agrippa obligó a Marco Antonio a dispersar sus líneas y pasaron entre ellas encontrándose cara a cara con sesenta barcos de la flota de Cleopatra.

Cleopatra se asustó y ordenó que sus barcos emprendieran la huida. Marco Antonio al ver esto, se montó en un pequeño velero y fue tras Cleopatra, abandonando a sus soldados en el campo de batalla, que fueron derrotados al llegar la noche.

Marco Antonio fue informado de que Cleopatra había muerto al envenenarse. Se habían prometido que uno seguiría a la muerte al otro, así que Marco Antonio se envenena.

Mientras el veneno empieza a hacer efecto se entera de que realmente no había muerto, pero ya es tarde,  y hace que le conduzcan hacia ella para poder morir en sus brazos.

Tras sepultar a Antonio, Cleopatra decide morir...

Las heridas que se hizo en el pecho, llorando ante el cuerpo de Marco Antonio, se habían infectado. La fiebre y su abandono, al negarse a tomar alimentos, hacen temer lo peor.

En este momento aparece el vencedor, Octavio, que era cuñado de Marco Antonio, pero pronto comprendió la importancia política de que Cleopatra desfilase junto a él en la conmemoración de su victoria.

Cleopatra se recupera e intenta repetir la maniobra seduciendo a Octavio, pero no le gusta su nariz y hace inmortal la frase “si la nariz de Cleopatra hubiese sido más corta, la historia del mundo habría cambiado”

Así que Cleopatra, negándose a la humillación de compartir el “triunfo” de Octavio, elige la única salida posible, se hizo vestir con sus mejores galas, envió un mensaje a Octavio pidiendo que su cuerpo fuese sepultado junto al de Antonio y se dejó morder por un áspid.